sábado, 17 de septiembre de 2016
Te echo de menos
domingo, 4 de enero de 2015
Esto no es...
sábado, 4 de enero de 2014
Seis años seis
Nadie diría que han
pasado ya seis años, sobre todo viendo en el estado de abandono en que te tengo,
mi querido virtual tejado. Nadie pensaría en las alegrías que me has dado, la
gente que me permitiste conocer, las historias absurdas que me dejaste lanzar
al viento... Seis años son muchos años aunque no demasiados. En seis años he
reído y llorado tanto que faltarían letras para dar testimonio aquí, aunque
alguno hay... En seis años he cambiado para bien y para mal, no hasta el punto
de no reconocerme, pero si hasta el de apreciar un contraste. En seis años de
juntar, retorcer y exprimir palabras he aprendido mucho, de mí, de los demás...
Seis años de caminos con y sin rumbo, de aulas en Alcosa, de aulas en la
Olavide, de sueños, de insomnios y de retornos a esos lugares comunes que me
arrepiento de haber abandonado cuando me doy cuenta de que lo he hecho. He
dicho tantas veces en esos seis años que no te abandonaría que parezco una
amante infiel; he dicho tanto en estos seis años que no te dejaría morir que
parezco una mala enfermera... Pero yo soy esa, la que no quiere dejarte, la que
se niega a que mueras porque me has dado mucho para permitir eso; ya sabes que
no me gusta ir dejando escombros de mí misma por esos mundos de Dios... Por eso
mis promesas cumplidas a medias tienen una intención sincera, aunque no las
acabe llevando a buen puerto.domingo, 16 de junio de 2013
Cuando aún no hay final
domingo, 6 de enero de 2013
Cosecha de 2008
A todos les doy las gracias por haber contribuido de un modo u otro a que esta ventana al mundo nunca se haya cerrado del todo; si tiene que ser, permanecerá abierta por más tiempo…
sábado, 14 de julio de 2012
No todas las noches
domingo, 1 de julio de 2012
El día en que la vida comenzó, o volvió a comenzar…
viernes, 2 de marzo de 2012
Egoísmo
Cuando yo era pequeña era hija única, la pequeña de mi casa, una princesita que en su reinado no estaba tan mimada como podía haber estado, pero que vivía en un mundo en que todo era suyo.
martes, 17 de enero de 2012
Sin aniversario en el año Austen
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Y como cada año…
Aunque ya empiece a sonar a tópico, no soporto la Navidad y cada año me cuesta más aguantar el tirón de las fiestas. Todos los años intento mimetizarme con el ambiente y demás, pero me cuesta bastante estar feliz y contenta porque sea imperativo categórico. Pese a todo, todos los años intento dejar aquí alguna felicitación, buenos deseos y blablablabla… No es que no os desee cosas buenas, pero lo dicho, es que esta imposición de la bondad no va conmigo.
El año pasado me quedó una felicitación entretenida, con alguna pinceladilla de humor autonómico e internacional, y unos gatillos, que nunca están de más aquí. Pero claro, usé todos mis recursos en aquella entrada, y ahora no se me ocurre nada.
Incluso hoy, que está cerca el día de la Lotería de Navidad, caigo en la cuenta de que ni intenté venderos algo este año, como sí hice en otras ocasiones. En mi casa parece que queremos salir de pobres a marchas forzadas, y este año puede que llevemos más décimos que nunca; aunque ya se sabe que este sorteo tiene más de tradición que otra cosa… Pensando en todos esos décimos que mi madre custodia me he acordado de aquél momentazo de “Friends” y me río yo sola al pensar que pudiera pasarnos eso.
Comencé diciendo que no tenía los vídeos chulos del año pasado, al menos chulos a mi criterio, pero os dejo en su lugar a Manuel Lombo cantando en la Catedral de Sevilla uno de mis villancicos favoritos, de hecho, admito que los villancicos, en determinados momentos y bajo determinadas versiones no me parecen tan terribles… La repetición de los peces bebiendo en los centros comerciales me hace tener pensamientos suicidas, no puedo evitarlo.
Si sois como mi amiga Rocío, que no soporta a Lombo, la entrada casi ha terminado para vosotros. Si por el contrario os gusta, pongo aquí otro villancico de propina.
Espero que paséis unos buenos días en compañía de los vuestros, que no gastéis mucho y que comáis y bebáis como si no hubiera un mañana; y no os hagáis muchos propósitos para 2012 que luego cuesta cumplirlos y es una forma tonta de mortificarse, además, diversos signos como los terremotos, los tsunamis y el nuevo disco de Pitingo me hacen pensar que lo mismo no es mentira eso de que se acaba el mundo este año…
lunes, 12 de diciembre de 2011
Cuando la vida ofrece poco el blog ofrece menos

martes, 24 de mayo de 2011
El blog personal

Cambiar el diseño, reetiquetar o incluir categorías son cosas que me rondan la mente, y en cierto modo no sé si servirían de algo o qué clase de parche estaría poniendo. Tal vez tengo que dejar de buscarme a mí, a aquella, y empezar a ser la otra, la de ahora, o simplemente seguir, sin más. Es curioso el raro dibujo de una vida que puede ser un blog, o al menos este. Imagino que todos tenían razón, el blog inclasificable que yo pensé que tenía no es más que un blog personal, uno demasiado personal, uno desequilibrado como yo, con altibajos, como yo, inconstante, puede que demasiado humano en el más imperfecto sentido de la palabra…
Qué triste es el “no saber para donde tirar”, que debilidad tan inmensa…
Pero bueno, algo pasará, incluso nada, que filosóficamente no deja de ser algo, pues es la ausencia de lo mismo…
miércoles, 5 de enero de 2011
El terceto
Me quejo extrañamente de cumplir años, del paso del tiempo cruel que no perdona a nadie ni a nada. Me quejo porque a veces tengo tendencias masoquistas o algo así, me quejo con razón a medias por esa relación amor-odio con el pasar de los segundos, los minutos, las horas y sus infinitos múltiplos.
Este rincón, como tantos otros, es un medidor de tiempo, de sentimientos, experiencias y emociones. Es un batiburrillo de todo lo anterior, estratos de ceros y unos que muestran un corte vital que a veces es colorido y otras muy gris.
Y tal día como hoy, que más bien es ayer, comenzó una andadura que algunos catalogan de egocéntrica, pues todo blog en cierto modo conlleva un exhibicionismo.
No me arrepiento de haber pegado el salto a la blogosfera, dudo que alguna vez me arrepienta.
Valoro todo lo que aprendo aquí, de los demás y de mí misma, pero ya no es el primer aniversario, ni el segundo, y suena reiterativo volver a escribir esto…
Pero este año podríais perdonarme una descortesía, una concesión. He conocido personalmente a muchos blogueros, muchos excelentes personas y con otros he tenido menos conexión, sería mentira decir lo contrario… Pero dentro de los primeros, hay un grupo que para mí es especial, lo dicho, descortés nombrar a uno y no a otros, pero Du Guesclin, Moe de Triana, El callejón de los negros, El Aguador de Sevilla, y Zapateiro dejaron de ser ellos para ser Sergio, Álvaro, Antonio, Ramsés y Rocío. Personas enormes que había tras una pantalla, gente que se casa, o ya lo está, gente con hijos o que los tiene en camino, gente que sufre por amor y por desamor, que se lleva palos y alegrías, que trabaja mejor o peor, que tiene problemas y momentos grandiosos, que buscan el lado bonito de la vida, la risa, el llanto, la imagen que debe guardarse en el archivo del recuerdo. Lo dicho, he conocido mucha gente excepcional, pero hoy, que ya es ayer y aún no es mañana, yo he querido referirme a ellos.
Y esto sólo empieza, ya hemos arrancado el cuarto año de vida en el tejado, el camino no cesa, como esas carreteras que me gusta fotografiar desenfocadas desde el coche.
Una vez me dijeron que las cosas se acaban porque o se aburre la tonta o se acaba el camino. No sé si esta senda tiene un fin, no lo veo, y a esta tonta le queda cuerda para rato aunque a veces no lo parezca.
jueves, 23 de diciembre de 2010
Balances navideños un año más
La tendencia de hacer balances va con la edad, según me dijeron. Tengo esa propensión, suelo mirar al pasado con frecuencia y generalmente, tomo como medida temporal el año… Me planteo que estaba haciendo yo hace un año, como estaba, quienes tenía alrededor… No importa en qué mes o día estemos, es recurrente por igual, aunque sí es cierto que ahora en estas fechas que no son las que más me gustan, suelo hacer esto con algo más de frecuencia.
Ha vuelto a pasar un verano algo diferente, acabando septiembre me encontré con el coche negro que tanto recuerdo en estos meses, y esta mañana volvió un año más el soniquete de los niños de San Ildefonso… En la puerta de la Iglesia del mismo nombre que el colegio de los niños pensaba yo celebrar junto a tantos otros nuestro nuevo estatus de millonarios, pero nada… sigo siendo igual de pobre que siempre… Como puse en mi estado faceboock, sin salud, sin dinero ni amor, cualquier otra se tiraba a la vía del tren; porque sí, mi situación podría definirse así. Pero no haré eso, tal y como estoy para empezar lo de llegar a la vía no sería fácil. Pero haciendo balance me siento con una extraña tranquilidad. Puede parecer que me han pasado muchas cosas en estos casi 365 días que ahora se cierran, y que muchas no son buenas precisamente. Pero no, sinceramente, me han pasado muchas cosas buenas, y de las malas, he aprendido tanto, tantísimo, que casi doy las gracias porque ocurrieran.
En fin, dejando los balances a un lado, todos los años me cuesta lo de felicitar las Fiestas, tal vez porque como a mí no me gustan me resulta raro tener que felicitar algo… Pero el mundo internauta ayuda a hacer esto con algo de dinamismo y humor, y las opciones son infinitas….
Para empezar, se puede contar el Nacimiento de Jesús de una forma actual
O puedo dejaros un Villancico Felino
O incluso fusionar la tradición navideña con los Carnavales de Cádiz y la programación televisiva, todo a la vez…
En fin, esto es más friky y menos clásico que aquella primera felicitación que dejé por aquí hace ya unos años con la Adoración de los Reyes Magos de don Diego de Silva y Velázquez, pero esto es como te coja el día…
Espero que paséis unos días felices junto a los vuestros, o mejor aún, junto a los que vosotros mismos elijáis, espero que comáis mucho y bien, que bebáis mejor aún, que disfrutéis todo lo que podáis y que si hacéis balance como yo, no os duela mucho el mirar atrás…
